martes, 3 de noviembre de 2009

Para Predicar Mejor‏ Aprendemos la brevedad mediante Jesús

Libro que te recomiendo: "Cuando Dios susurra tu nombre" de Max Lucado. Es un libro de meditaciones en las cosas diarias de la vida, pero siempre tratando de buscar la enseñanza que Dios tiene para ese momento.



Hay muchas páginas marcadas y cosas que me llamaron la atención, pero rescato la siguiente: La brevedad de Jesús al predicar. Él era claro y directo en su predicación.


Muchas veces he asistido a sermones largos y cansadores. El predicador "se va por las ramas". Empieza hablando de José y sus hermanos y termina con la visión de Juan allá en el Apocalipsis. Al final del la predicacion hay tanta información que si te preguntan sobre qué predicó ya ni te acuerdas.


Aprendemos la brevedad mediante Jesús:


Su sermón más importante puede leerse en ocho minutos (Mateo 5-7). Su historia más conocida puede leerse en noventa segundos (Lucas 15.11-32). Hizo un resumen de la oración en cinco frases (Mateo 6.9-13).


Calló a acusadores con un desafío: "Jesús se levantó y les dijo: El que de vosotros este sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella". (Juan 8.7 ).


Rescató a un alma con una oración: "Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso". (Lucas 23.43).


Hizo un resumen de la Ley en tres versículos: "El primero y más importante de los mandamientos es el que dice así: "¡Escucha, pueblo de Israel! Sólo Dios es nuestro dueño; él es nuestro único Dios. Ámalo con todo tu corazón; es decir, con todo lo que piensas, con todo lo que eres y con todo lo que vales". Y el segundo mandamiento en importancia es: "Ama a tu prójimo como te amas a ti mismo". Ningún otro mandamiento es más importante que estos dos. (Marcos 12.29-31)


Y redujo todas sus enseñanzas a un mandato: "Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado". (Juan 15.12 ).


El Mensaje de Dios es más sencillo y entendible de lo que pensamos. Jesús no desaprovechó el tiempo que tenía. Nosotros tampoco deberíamos: Predica siempre, si es necesario usa palabras.

jueves, 22 de octubre de 2009

tu vida tiene sentido...

Dios nos creo para ser de bendición, tu, naciste para ser de bendición. A veces pensamos en los sueños que teníamos, sueños grandes! Anhelábamos servir a Dios! Ser misioneros, pastores, ayudar a los necesitados, en definitiva queríamos cambiar el mundo! O quizás aún tenemos estos sueños y fue Dios quien los puso en nuestros corazones. Pero el problema es que muchas veces la lógica nos condena. El sentido común nos atraviesa como una daga.




Y este problema tiene la raíz en que nos desenfocamos, en algún momento, quizás sin darnos cuenta, en vez de estar mirando a nuestro Todopoderoso Dios comenzamos a mirar a nuestro alrededor, y que es lo que vemos? Lo que vemos es que no podemos, que tenemos muchas cosas que solucionar primero, que tenemos nuestro corazón roto, que no tenemos recursos o incluso pensamos que somos muy pecadores como para llevar luz a otro lugar.



Yo te quiero decir que fuera de todas esas adversidades TU VIDA TIENE SENTIDO! Hay mucha gente que está necesitando tu ayuda. Quizás tú no puedas cambiar tus circunstancias pero sí puedes cambiar las circunstancias de alguien más.



En Hechos 12.1-3 nos dice: "Por tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a Aquel que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para que no se cansen ni pierdan el ánimo."



Hoy te invito a que pienses bien qué es lo que te está deteniendo y te decidas a poner tus ojos en Dios. Él es Todopoderoso y no hay nada ni nadie que pueda vencerlo. No olvides que Dios nos dice en Jeremías 29.11 "Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes --afirma el Señor--, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza".

miércoles, 7 de octubre de 2009

Para decidir mejor...‏


Todos los días enfrentamos situaciones en las que tenemos que decidir algo. Hay veces en que la situación es muy importante, tenemos muchas (o pocas) opciones y no sabemos cuál sería la mejor.

Cada vez que me encuentro en alguna situación de esta naturaleza, que exige mi decisión y luego accionar sobre esa decisión, recurro a Aquel que me ha ayudado siempre.

Cuando no sé qué decidir, le pido a Dios sabiduría: "Si alguno de ustedes no tiene sabiduría, pídasela a Dios. Él se la da a todos en abundancia sin echárselo en cara". Santiago 1:5

Porque Dios me dijo "Yo te voy a instruir; te voy a enseñar cómo debes portarte. Voy a darte buenos consejos y a cuidar siempre de ti". Salmos 32:8 .

Como dijo el apóstol Pablo: "Sé bien lo que es vivir en la pobreza, y también lo que es tener de todo. He aprendido a vivir en toda clase de circunstancias, ya sea que tenga mucho para comer, o que pase hambre; ya sea que tenga de todo o que no tenga nada. Cristo me da fuerzas para enfrentarme a toda clase de situaciones." Filipenses 4:12,13

Y si Cristo nos da fuerzas, "pon toda tu confianza en Dios y no en lo mucho que sabes. Toma en cuenta a Dios en todas tus decisiones, y él te ayudará en todo". Proverbios 3:5,6

Busca a Dios en todas las circunstancias de tu vida, tanto buenas como malas, y Él te enseñará el camino a seguir.

martes, 15 de septiembre de 2009

Para encontrar tu libertad

¿Has sentido en alguna oportunidad como que no puedes avanzar? Es como que hay una pared delante de ti que te impide pasar. ¿Te ha pasado que estás haciendo algo pero por alguna razón no te sale bien? Has empezado un proyecto pero no avanza como desearías.
No te preocupes, tal vez sea la manera de Dios de llamarte la atención y decirte que es el momento de oportunidad que estabas esperando.
Las victorias nunca vienen antes de las derrotas. Siempre tendremos que sufrir la tormenta antes de la calma, allí es donde Dios nos prueba y salimos refinados para ser más como Él.
¿Te ha sucedido que lo que viviste en el pasado no te deja vivir el presente? Sufriste algo feo y te has encerrado en ti mismo y ya no compartes tu vida con los demás.
Déjame compartir algo que me ayudó:
"Tu pasado te ha traído a tu presente, y tu presente determinará tu futuro. ¿Para qué hablar o pensar de tu pasado que no puedes cambiar si puedes hablar de tu presente, que cambiará tu futuro?"
lo voy a escribir de vuelta para que puedas leerlo otra vez:
"Tu pasado te ha traído a tu presente, y tu presente determinará tu futuro. ¿Para qué hablar o pensar de tu pasado que no puedes cambiar si puedes hablar de tu presente, que cambiará tu futuro?"
El rey Salomón lo dijo de otra manera en Proverbios 23, 7: "Como piensa el hombre en su corazón, tal es el". Es decir, nunca podrás lograr más de lo que tú piensas que eres. ¡La Biblia no dice que tú eres como Dios piensa de ti, tú eres lo que tú piensas de ti mismo!
Si vives encerrado en ti mismo o las únicas actividades que tienes giran alrededor de ti, te animo a que encuentres algo fuera de ti, que sea más grande que ti y que te haga olvidarte de ti mismo para que puedas darte a ti mismo.
Da lo que has recibido y encontrarás tu libertad: Dios "el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios".
2 Corintios 1:4