jueves, 1 de julio de 2010

Dios quiere que sepas esto...

¿Sabes lo bueno de tener un Dios amoroso? Él siempre está con nosotros! No importa dónde estemos, no importa cómo estemos, no importa quiénes seamos: Él está a nuestro lado.

Jesús dijo: "he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo" Mateo 28:20

Cada día de tu vida debes vivir con la certeza de que Dios está a tu lado haciéndote compañía. Él no sólo nos enseña el camino a seguir, sino que siempre camina a nuestro lado.
Y si el camino se te hace difícil, recuerda que "el diablo le puso a Jesús las mismas trampas que nos pone a nosotros para hacernos pecar, sólo que Jesús nunca pecó. Por eso, él puede entender que nos resulta difícil obedecer a Dios. Así que, cuando tengamos alguna necesidad, acerquémonos con confianza al trono de Dios. Él nos ayudará, porque es bueno y nos ama". Hebreos 4:15-16 

"Nuestro Dios es como un castillo que nos brinda protección. Dios siempre nos ayuda cuando estamos en problemas". Salmos 46:1

"Bueno es el Señor; es refugio en el día de la angustia, y protector de los que en él confían". Nahúm 1:7 

El Salmista miraba lo que tenía alrededor, veía su situación y le cuestionaba al Señor, pero también él mismo se contestaba, porque sabía que su ayuda estaba en Dios: 

"A las montañas levanto mis ojos; ¿de dónde ha de venir mi ayuda? Mi ayuda proviene del Señor, creador del cielo y de la tierra". Salmos 121:1-2 

Si hay algo que Dios desea decirte hoy es lo siguiente:

"No temas, porque yo estoy contigo;
no te angusties, porque yo soy tu Dios.
Te fortaleceré y te ayudaré;
te sostendré con mi diestra victoriosa".

Isaías 41:10 

martes, 8 de junio de 2010

Homenaje a un padre especial

Un día, acudí a mi padre con uno de mis muchos problemas de aquel entonces... Me contestó como Cristo a sus discípulos, con una parábola: "Hijo(a), ya no eres más una simple y endeble rama; has crecido y te has transformado, eres ahora un árbol en cuyo tronco un tierno follaje empieza a florecer. Tienes que darle vida a esas ramas. Tienes que ser fuerte, para que ni el agua, ni el día, ni los vientos te embatan. Debes crecer como los de tu especie, hacia arriba. Algún día, vendrá alguien a arrancar parte de ti, parte de tu follaje. Quizá sientes tu tronco desnudo, más piensa que esas podas siempre serán benéficas, tal vez necesarias, para darte forma, para fortalecer tu tronco y afirmar sus raíces. Jamás las mentes las adversidades, sigue creciendo, y cuando te sientas más indefenso(a), cuando sientas que el invierno ha sido crudo, recuerda que siempre llegará una primavera que te hará florecer... Trata de ser como el Roble, nunca un Bonsái".

Ahora quisiera tener a mi padre conmigo, y darle las gracias por haber nacido, por haber sido, por haber tenido, por haber triunfando, y por haber fracasado.

Si acaso tuviera mi padre a mi lado, podría agradecerle su preocupación por mí, podría agradecerle sus tiernas caricias, que no por escasas, sinceras sentí.

Si acaso tuviera a mi padre conmigo, le daría las gracias por estar aquí, le agradecería mis grandes tristezas, sus sabios regaños, sus muchos consejos, y los grandes valores que sembró en mí.

Si acaso mi padre estuviera conmigo, podríamos charlar como antaño fue, de cuando me hablaba de aquello del árbol, que debe ser fuerte y saber resistir, prodigar sus frutos, ofrecer su sombra, cubrir sus heridas, forjar sus firmezas... y siempre seguir. Seguir luchando, seguir perdonando, seguir olvidando... y siempre seguir.

Si acaso tuviera a mi padre a mi lado, le daría las gracias...

miércoles, 2 de junio de 2010

Ten Esperanza!

Si tu esperanza está flaqueando hoy quiero hablarte justamente de la esperanza en Dios.

Hoy en día vemos cómo en el mundo se puede ver una falta de esperanza producida por la injusticia, la crueldad, etc.

“Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán..”. Isaías 40.31
Dios lleva las cosas hacia una meta gloriosa que es nuestra esperanza final. La esperanza de los cristianos parte de una realidad histórica incontrovertible: la tumba vacía, el Señor resucitado. Con esto la muerte ya fue vencida!

No tenemos por qué aferrarnos a la desesperación terrenal, sino disfrutar con alegría de las cosas de la vida.

Pablo nos decía: “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. ”. Filipenses 3.13-14

Así debemos ver nuestra propia vida y la historia del mundo como una historia con un final glorioso, un triunfo ya ganado.

Puestos los ojos en Cristo, el cristiano de hoy no pone su esperanza en ningún sistema político, en ninguna seguridad económica, en ningún paraíso terrenal. Vive cada día haciendo su parte y sembrando con esperanza, sin temor del futuro, seguro de que Cristo murió ayer, vive hoy y vendrá mañana.

Así que, “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.” Hebreos 12.1-2

viernes, 21 de mayo de 2010

Si necesitas provision de Dios‏

Te quiero hablar de un señor, un señor que te da paz, tranquilidad, felicidad, gozo, pero… a diferencia de nuestro Señor Jesús, este señor da todas estas cosas de manera momentánea… es el dinero.

Mas precisamente el señor que se mueve detrás del dinero, el espíritu de Mamón, es un espíritu que si lo dejamos gobierna nuestras emociones, haciéndonos sentir tristes, enojados, estresados y hasta deprimidos cuando no tenemos dinero.

Podría hablar de miles de estrategias que este espíritu utiliza para detenernos en nuestro caminar con Dios, pero solo quiero mencionarte una de ellas.

“El mito del más”. Cuantas veces hemos dicho… Dios, yo quiero servirte, quiero ser útil en tus manos! Pero… no tengo dinero… no tengo los recursos para hacerlo… “si tuviera más” te serviría!

La pregunta es… Que estas haciendo con lo que tienes en este momento? La palabra de Dios nos dice: “El que es honrado en lo poco, también lo será en lo mucho; y el que no es íntegro en lo poco, tampoco lo será en lo mucho.” (Lucas 16.10)

En el Reino de Dios primero está la decisión de obedecer y luego viene la provisión. Primero decides obedecer a Dios y luego Él te da los recursos que necesitas. Si sientes que debes bendecir a alguien con algo material hazlo!

No dejes que Mamón te haga vivir una vida de miseria, miseria no es no tener dinero, sino que es tenerlo y mal usarlo. No dejes que él gobierne tus emociones y sentimientos.

Y recuerda, Mateo 6 nos dice: "No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa? Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?

¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos. Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe? Así que no se preocupen diciendo: "¿Qué comeremos?" o "¿Qué beberemos?" o "¿Con qué nos vestiremos?"

Porque los paganos andan tras todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas."