lunes, 4 de enero de 2010

los nunca más...


(Lo que dices, recibes. Don Gossett)


  
Un año nuevo ha comenzado y con él podemos empezar con lo que habíamos dejado de lado y también continuar con las metas que nos habíamos propuesto.
Te animo a que imprimas lo que sigue y lo coloques en un lugar donde lo puedas leer todos los días.
El siguiente texto ha sido extraído del libro "Lo que dices, recibes" de Don Gossett, (editorial Vida) el cual recomiendo:

 

Los Nunca Más

  • Nunca más confesare "no puedo", porque "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". (Filipenses 4:13)
  • Nunca más confesaré pobreza, porque "Mi Dios suplirá todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús". (Filipenses 4:19)
  • Nunca más confesaré temor, porque "Dios no me ha dado el espíritu de cobardía, si no de poder, de amor, y de dominio propio". (2 Timoteo 1:7)
  • Nunca más confesaré duda y falta de fe, porqué "Dios ha dado a todas sus criaturas la medida de fe". (Romanos 12:3) 
  • Nunca más confesaré debilidad, porque "Jehová es la fortaleza de mi vida". (Salmo 27:1), y "El pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará". (Daniel 12:32) 
  • Nunca más confesaré que Satanás gobierna mi vida, "porqué mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo". (1 Juan 4:4) 
  • Nunca más confesaré derrota, porque "Dios siempre me lleva en triunfo en Cristo Jesús". (2 Corintios 2: 14)
  • Nunca más confesaré falta de entendimiento, porque "Dios ha hecho también que Cristo sea nuestra sabiduría". (1 Corintios 1:30) 
  • Nunca más confesaré enfermedad, porque "por su llaga fui curado" (Isaías 53: 5), y Jesús "mismo tomó mis enfermedades y llevó mis dolencias" (Mateo 8:17) 
  • Nunca más confesaré pesares y frustraciones, porque estoy "echando toda mi ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de mí" (1 Pedro 5:7). Con Cristo estoy libre de preocupaciones. 
  • Nunca más confesaré esclavitud, "porque el Señor es el espíritu; y donde está el espíritu del Señor allí hay libertad" (2 Corintios 3:17). ¡Mi cuerpo es el templo del Espíritu Santo! 
  • Nunca más confesaré condenación, porque "no existe la condenación para aquellos que están en Cristo" (Romanos 8:1). Yo estoy en Cristo; por lo tanto, estoy libre de condenación.
 Este nuevo año decídete a declarar las verdades que la Palabra de Dios dice sobre ti!

 

lunes, 28 de diciembre de 2009

Cuando el Hombre Escucha, Dios Habla



María… sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Lucas 10:39.

Si alguno tiene oídos para oír, oiga.Marcos 7:16.


Esta corta frase es importante. Escuchar, ¿no es el menor signo de respeto por parte de la criatura hacia su Creador? Esto quiere decir prestar oído con atención. Por nuestra parte supone una implicación más intensa que el simple hecho de oír.

La Biblia nos invita a escuchar lo que Dios dice, sobre todo respecto a la salvación de nuestra alma. Somos pecadores, pero mediante su sacrificio en la cruz del Calvario Jesús, el Hijo unigénito de Dios, soportó en nuestro lugar el castigo que merecíamos. “Oíd, y vivirá vuestra alma” (55:3), escribió el profeta Isaías siglos antes de Cristo.

Cuando alguien ha creído en Jesús y ha recibido la vida divina, debe comportarse de una manera digna del Señor para agradarle en todo (Colosenses 1:10). Por eso para esta persona es importante escuchar, conducida por el Espíritu Santo, lo que la Palabra de Dios le revela, para que siga en la buena dirección. El camino está sembrado de trampas, y Satanás, el enemigo de los hombres, tratará de hacernos tropezar.

Entonces, hagamos como el joven rey Salomón: en su oración pedía a Dios “un corazón entendido” para hacer frente a sus responsabilidades (1 Reyes 3:9). No olvidemos lo que dice el apóstol Santiago: “Todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse” (Santiago 1:19).

Cuando el hombre escucha, Dios habla. El que no quiere escucharle, escuchará entonces la voz del enemigo de nuestras almas

lunes, 21 de diciembre de 2009

Cuando Sea Guiado por El Espíritu… Tu Vida Tendrá Propósito.



Las personas como Daniel y José, son aquellos que saben responder a los interrogantes: Qué, quién/es, con qué, cuándo, cómo, para qué, dónde, por qué.


La razón es, porque son guiados por el Espíritu. Zacarías 4:6 dice: “Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”.

Ellos han alcanzado la excelencia porque han albergado un propósito en sus corazones, la santidad (Daniel. 1:8 / Genesis.39:1:20). Alcanzaron un espíritu superior porque se apartaron de lo inmundo, buscaron la santidad por cuanto guardaron sus corazones en el temor de Dios. Veamos en la Palabra:

• Salmos 25:12 ¿Quién es el hombre que teme al Señor? El le enseñará el camino que ha de escoger.

• Salmos 25:13 Gozará él de bienestar, y su descendencia heredará la tierra.

Es muy claro el salmista al respecto en este salmo.

Si usted quiere comenzar a vivir sabiamente la vida, siendo elevado y promocionado a niveles superiores de sabiduría e inteligencia, debe guardar este principio:

• “El principio de la sabiduría es el temor del Señor; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza (Prov 2:6).

• “Porque Dios da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia” (Prov. 2:6).

La excelencia en Cristo es sabiduría e inteligencia en acción, aplicada en santidad.

Por lo tanto, si deseamos convertirnos en hombres y mujeres de fe, y en consecuencia, en hombres y mujeres de visión, no pensemos que seremos capaces de hacer algo separados del Señor, pues, sólo con el Señor y en el Señor se pueden alcanzar grandes sueños y visiones, en santidad, en sabiduría e inteligencia superior. Es siendo justos que podemos guiar nuestras vidas al éxito verdadero, e inclusive a otras personas también.

¿Por qué es necesario tener muy en cuenta esto?, pues, porque la sabiduría y la inteligencia nacidas del temor de Dios nos llevarán a la meditación y a la contemplación de (primeramente) saber quiénes somos en Cristo y con qué poder Cristo actúa en nosotros. Y es en la meditación que el Espíritu nos llevará a contemplar la visión y, junto con ella, la o las estrategias para concretar nuestros sueños en Cristo. Métase en intimidad con Dios y él se le revelará.

Dice Salmos 25:14 “La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto”.


miércoles, 16 de diciembre de 2009

Has sido llamado al Heroismo...

Con un acto heroico no vas a perder la vida sino que la vas a ganar.




Con mentalidad de desierto no puedes entrar a la tierra prometida. Dios nunca llamo al pueblo de Israel al desierto, Él los llamó a la tierra prometida, pero ellos se conformaban con que Dios los ayudara en sus urgencias, en vez de seguir hacia la promesa ellos rondaban por el desierto. Escuche decir que Dios tardó un solo día en sacarlos de Egipto pero ellos se tardaron 40 años en sacar a Egipto de ellos mismos.

Josué 1. 2 dice: “AHORA, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel”.


Levántate ahora! con lo que tienes a mano.

El versículo 3 sigue diciendo: “Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie”.

No hay nada que tu pises que Dios no te lo de, todo lo que le entregaron a Cristo te lo entregaron también a ti.

Siguiendo con el versículo 5, que dice: “Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé”.

¿A qué le tienes miedo? Lo más importante es que lo tienes a Dios de tu lado. Eso el pueblo de Israel no lo entendía, no sabían a quien tenían de su lado. Tú no hagas lo mismo, confía en Él. Es Dios mismo quien te motiva! Cuando Dios le habló a Josué el Jordán estaba desbordado, era imposible cruzarlo, tenía como 1 Km de ancho, por eso Dios lo motiva.

Métete al agua, Dios te va a respaldar. Camina conforme a la promesa que Dios te hizo. El proposito con el que Dios te creó no es que estes en el desierto.

La condición para prosperar y para que todo te salga bien la encontramos en los versículos 7 y 8: “Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”.

En Juan 14:21 Jesús dice: “¿Quién es el que me ama? El que hace suyos mis mandamientos y los obedece. Y al que me ama, mi Padre lo amará, y yo también lo amaré y me manifestaré a él”.

Tienes que meterte en la palabra. Puede haber crisis afuera pero tú estarás en la Palabra.


Has sido llamado al heroísmo, este es tiempo de poseer, ya no es tiempo de reclamar. Cuando reclamas estas esperando que otro te de, cuando posees lo tomas.

En el versiculo 17 dice algo muy interesante: “De la manera que obedecimos a Moisés en todas las cosas, así te obedeceremos a ti; solamente que Jehová tu Dios esté contigo, como estuvo con Moisés”. Tu preocúpate por tener a Dios contigo y los demás sin que digas nada te seguirán. Busca de Su presencia, llénate de su palabra y obedécela