jueves, 3 de diciembre de 2009

Supera eso...Dios está a tu lado




La "voluntad" es lo que genera la energía y el valor para crear.
El "querer", por sí mismo, no es suficiente. Estar "dispuesto" nos mueve más allá de nuestras limitaciones y hacia la grandeza.

Las aves vuelan, los peces nadan y los seres humanos crean. Esa es nuestra naturaleza. Al final del día, tanto los optimistas como los pesimistas están siempre en lo correcto. ¿Por qué esperar entonces cuando podemos crear?

Cuando damos por sentado nuestro éxito, no nos brindamos la oportunidad de aprender del proceso y aplicarlo en otras áreas de nuestra vida. El fracaso es simplemente un resultado que difiere del que esperábamos.

Podemos tener éxito ahora o más tarde; depende sólo de nosotros. El éxito está esperando, aquí y ahora. No le importa de dónde venimos, lo que hacemos o lo que hicimos anteriormente. Está disponible a todo aquel que lo quiere y está preparado para salir a tomarlo.

"No siempre podemos obtener lo que queremos" podrá ser una buena letra de una canción, pero es un lema terrible para la vida.

Entre más practiquemos el crear éxito en un área, más fácil será el crearlo en otras. Si estás intentando crear algo perfecto, tengo dos palabras de advertencia para ti: ¡Supera eso!

Para ser exitosos, lo que hacemos, debe importanos. Crear éxito es asunto de cumplir o manifestar el propósito para el cual nacimos.

Cuando nuestra mente está despierta, atenta y lista para ser usada, hallaremos que podemos crear cualquier cosa que estemos dispuestos a tener. Nuestra mente nos da el poder tanto para crear como para destruir.


Recordemos que como hijos de Dios, necesitamos ser como él. Dios es creador y él espera que nosotros como sus hijos seamos creativos y dejemos de lamentarnos del ayer. Supera eso...Dios está a tu lado.

Y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra. Gen 14:19

Así dice Jehová Dios, Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan. Isa 42:5


martes, 17 de noviembre de 2009

¿Cómo crees que se siente Dios dentro de ti?


bueno poder contactarme nuevamente contigo!

Muchas veces hay en nuestras vidas algunas cosas que nos detienen espiritualmente, que nos molestan en nuestra relación con Dios. Nosotros sabemos que eso nos detiene pero nos cuesta dejar de hacerlo. Esto no quiere decir que Dios no esté dentro de nosotros.

Joyce Meyer en su libro "Conozca a Dios íntimamente" lo explica así:
Imagine que va a visitar a un amigo de usted y este lo recibe diciendo: Qué bueno que hayas venido! Ponte cómodo y siéntete como en tu casa. Usted se acomoda en el sillón y su amigo de pronto comienza a discutir con su esposa, comienza a gritarle y se arma una acalorada discusión entre ellos. ¿Tu cómo te sentirías?


¿Cómo crees que se siente Dios dentro de ti?

En 1 Corintios 6:19 dice: "¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños".

Pero es verdad que estas cosas que nos detienen y que hacen sentir incomodo al Señor dentro de nosotros, muchas veces van más allá de nuestras fuerzas, pero para eso lo tenemos a nuestro Dios Todopoderoso. Hay un episodio en el que Jesús halló en el templo a comerciantes que habían convertido la casa de Dios en un mercado. Entonces, haciendo un látigo de cuerdas, echó a todos del templo, juntamente con sus ovejas y sus bueyes; regó por el suelo las monedas de los que cambiaban dinero y derribó sus mesas.

Sus discípulos se acordaron de que está escrito: "El celo por tu casa me consumirá". Dios nos ama tanto que tiene todo el deseo y la intención de entrar a nuestras vidas y romper todo lo que nos aleja de Él. Él siente celo por nosotros.

Hoy puedes permitir a Jesús que dentro de ti derribe todo lo que no honra a Dios, Todo aquello que te está destruyendo y que te está robando el propósito de Dios para tu vida. Deja que Jesús limpie tu corazón y prosigue a la meta! No permitas que nada te detenga en el camino hacia una relación verdadera con Dios

martes, 3 de noviembre de 2009

Para Predicar Mejor‏ Aprendemos la brevedad mediante Jesús

Libro que te recomiendo: "Cuando Dios susurra tu nombre" de Max Lucado. Es un libro de meditaciones en las cosas diarias de la vida, pero siempre tratando de buscar la enseñanza que Dios tiene para ese momento.



Hay muchas páginas marcadas y cosas que me llamaron la atención, pero rescato la siguiente: La brevedad de Jesús al predicar. Él era claro y directo en su predicación.


Muchas veces he asistido a sermones largos y cansadores. El predicador "se va por las ramas". Empieza hablando de José y sus hermanos y termina con la visión de Juan allá en el Apocalipsis. Al final del la predicacion hay tanta información que si te preguntan sobre qué predicó ya ni te acuerdas.


Aprendemos la brevedad mediante Jesús:


Su sermón más importante puede leerse en ocho minutos (Mateo 5-7). Su historia más conocida puede leerse en noventa segundos (Lucas 15.11-32). Hizo un resumen de la oración en cinco frases (Mateo 6.9-13).


Calló a acusadores con un desafío: "Jesús se levantó y les dijo: El que de vosotros este sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella". (Juan 8.7 ).


Rescató a un alma con una oración: "Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso". (Lucas 23.43).


Hizo un resumen de la Ley en tres versículos: "El primero y más importante de los mandamientos es el que dice así: "¡Escucha, pueblo de Israel! Sólo Dios es nuestro dueño; él es nuestro único Dios. Ámalo con todo tu corazón; es decir, con todo lo que piensas, con todo lo que eres y con todo lo que vales". Y el segundo mandamiento en importancia es: "Ama a tu prójimo como te amas a ti mismo". Ningún otro mandamiento es más importante que estos dos. (Marcos 12.29-31)


Y redujo todas sus enseñanzas a un mandato: "Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado". (Juan 15.12 ).


El Mensaje de Dios es más sencillo y entendible de lo que pensamos. Jesús no desaprovechó el tiempo que tenía. Nosotros tampoco deberíamos: Predica siempre, si es necesario usa palabras.

jueves, 22 de octubre de 2009

tu vida tiene sentido...

Dios nos creo para ser de bendición, tu, naciste para ser de bendición. A veces pensamos en los sueños que teníamos, sueños grandes! Anhelábamos servir a Dios! Ser misioneros, pastores, ayudar a los necesitados, en definitiva queríamos cambiar el mundo! O quizás aún tenemos estos sueños y fue Dios quien los puso en nuestros corazones. Pero el problema es que muchas veces la lógica nos condena. El sentido común nos atraviesa como una daga.




Y este problema tiene la raíz en que nos desenfocamos, en algún momento, quizás sin darnos cuenta, en vez de estar mirando a nuestro Todopoderoso Dios comenzamos a mirar a nuestro alrededor, y que es lo que vemos? Lo que vemos es que no podemos, que tenemos muchas cosas que solucionar primero, que tenemos nuestro corazón roto, que no tenemos recursos o incluso pensamos que somos muy pecadores como para llevar luz a otro lugar.



Yo te quiero decir que fuera de todas esas adversidades TU VIDA TIENE SENTIDO! Hay mucha gente que está necesitando tu ayuda. Quizás tú no puedas cambiar tus circunstancias pero sí puedes cambiar las circunstancias de alguien más.



En Hechos 12.1-3 nos dice: "Por tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a Aquel que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para que no se cansen ni pierdan el ánimo."



Hoy te invito a que pienses bien qué es lo que te está deteniendo y te decidas a poner tus ojos en Dios. Él es Todopoderoso y no hay nada ni nadie que pueda vencerlo. No olvides que Dios nos dice en Jeremías 29.11 "Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes --afirma el Señor--, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza".