lunes, 1 de febrero de 2010

DIOS ES LA FUENTE DE VIDA QUE NECESITAS

“Por que será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echara sus raíces y no vera cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigara, ni dejara de dar fruto”.
Jeremías 17:8

Si nos fijamos en los árboles, tienen raíces, esas mismas raíces hacen que ellos estén firmes, pero el agua juega un papel importante en la vida de todo árbol o de toda planta.  Muchas veces nosotros como cristianos estamos alejados de nuestra fuente de vida que es Cristo. Y es que de este versículo podemos ver la comparación de la vida de un árbol con nuestras propias vidas en el cristianismo, pues nosotros alejados de Dios carecemos de vida, por que El es quien nos permite estar llenos de vigor, llenos de todo lo bueno que existe en este mundo. Y entonces un árbol esta frondoso, lleno de vida y dando fruto por que sus raíces están junto a corrientes de agua o por que se le esta proporcionando agua todos los días.

Podemos ver también lo que dice en este versículo “ y no vera cuando viene el calor sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigara, ni dejara de dar fruto” es decir que si estamos firmes sobre nuestra roca que es Cristo y estamos junto a El, estaremos seguros, tranquilos, confiados, gozosos por que nuestra vida depende únicamente de El y no de las circunstancias que nos rodean, por que El es nuestra fuente de vida y si estamos junto a El lo tenemos todo, los problemas no nos afectaran, las dificultades no nos harán flaquear por que sabemos en quien hemos creído y confiado, por que esa fuente de agua es Eterna y nunca se acaba.

Te invito a que no te alejes de tu fuente de Vida que es Cristo, pues muchas veces los afanes de la vida nos hacen alejarnos de El y es por ello que vivimos cansados, cargados, y sentimos que estamos a punto de desfallecer.

Este día decídete a plantarte junto a esa corriente de agua que te da Dios y no moverte nunca más, por que ahí estarás mas lleno de vida que nunca.

martes, 26 de enero de 2010

Sé esa pieza que Él anhela para Su obra

Un pedazo de madera, fierro amontonado, un lienzo vacío o una vida sin vida, esa es la forma en la Cual fuimos tomados. Solo éramos materia prima usada mal, pero Dios no veia eso, sino la pieza que faltaba en Su rompecabezas, usaría para resaltar su Aquella Que El obra.

Alguna vez te ha Preguntado ¿Por qué Dios habla de ti Como si se tratara de su más grande obra? EN OCASIONES pareciera que hablara de otra persona, pues Menciona Cualidades que jamás ha Poseído más ... sin embargo, Dios tiene la certeza qué las tienes.

Y es que Dios no te mira con tus ojos o los del Mundo, El te mira como realmente eres, Aquella obra maestra qué algún día serás.

A medida que reconoces tu linaje, te darás cuenta que todo lo que habla de ti el Señor es verdad, ¡Eres Sacerdote! ¡Eres Rey! ¡Eres Princesa! ¡Estás Consagrado en Santidad!

A medida que creas VER Cualidades que Dios ha hablado de ti, se potencializará tu fruto.

Tal vez tú no lo notas, pero para todos es visible, ya no eres un pedazo de madera, ya ha sido lijado impurezas y perdido. Ya no explotas en ira como antes, ya no envidias lo que no tienes, ya no maldices, ya no es tu cuerpo un manantial de deseos pecaminosos, la forma que tenías antes ha desaparecido, y le Reconocer que tienes.

Es tiempo de dejar continuar al maestro Con su obra, pero tienes que creer, ahora Él moldeará de nuevo tu forma para poder embonarte en su obra ... y tal vez cómo con la lija, Existirá dolor, pero Cuando veas en quién te ha convertido, sin cesarás de alabarle.

Ya es tiempo hermano, de soltarnos de nuevo en las manos del Carpintero, pues el Anhela ver pronto su obra maestra, Como un ti jamás lo imaginaste.

Yo te invito un hermano DAR ESE siguiente paso en la obra, cree lo que dice de ti El Carpintero ... lo dice sí, es el porqué ya te ha visto terminado.

Créele de nuevo, y sé que esa pieza Él anhela para su obra.

lunes, 18 de enero de 2010

Dios está a tu lado‏....Nunca te va a abandonar

En muchos de los Salmos leemos cómo David expresa su angustia y dolor delante de Dios. Me pregunto si en alguna ocasión has tenido que orar de esta forma:


"Mi Señor y Dios, ¿vas a tenerme siempre olvidado? ¿Vas a negarte a mirarme? ¿Debe seguir mi corazón siempre angustiado, siempre sufriendo? ¿Hasta cuándo el enemigo me va a seguir dominando? Mírame y respóndeme; ¡ayúdame a entender lo que pasa!"  Salmos 13:1-3

David derrama su alma delante de Dios, tiene muchas preguntas, pero aun sin recibir respuestas a sus interrogantes, el toma una decisión. A pesar de las circunstancias difíciles y el sufrimiento que está viviendo, el confiesa y declara algo muy importante:

"Pero yo, Dios mío, confío en tu gran amor y me lleno de alegría porque me salvaste. ¡Voy a cantarte himnos porque has sido bueno conmigo!"  Salmos 13:5-6

En medio de tu dolor, canta a tu Dios. Si te rodea la aflicción, levanta cantos de fe al que te salvó. Si te falta inspiración, toma tu Biblia y canta Su palabra: tu fe crecerá y Su Palabra te dará nuevas fuerzas.
Recuerda lo que Dios te ha prometido y nunca lo olvides: "Dios escucha a los suyos y los libra de su angustia". Salmos 34:17

Cuando pases por las aguas
yo estaré contigo
y si por los ríos
no te anegarán
cuando pases por el fuego
no te quemarás
ni la llama te abrasará
Porque yo soy el SEÑOR tu Dios
el Santo de Israel
tu Salvador;
Isaías 43:2

En el contexto de este pasaje, Dios recuerda a su pueblo que le son preciosos a el. El los formó y los redimió. Nunca los va a abandonar. No importa los desafios o dificultades estará siempre con ellos para rescatarlos y darles victoria y seguridad. Nosotros podermos aceptar esta misma promesa. También tenemos el beneficio de ver la larga historia de la fidelidad de Dios a sus promesas. Podermos ver como Dios preservó y redimió a su pueblo vez tras vez, rescatandolo de sus enemigos. Dios nunca olvida a sus hijos! Lo sabemos por sus promesas y lo sabemos por su historia. Y lo sabemos por fe!



"Porque el Señor tu Dios es un Dios compasivo, que no te abandonará ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que mediante juramento hizo con tus antepasados". Deuteronomio 4:31
 
"Sean fuertes y valientes. No teman ni se asusten ante esas naciones, pues el Señor su Dios siempre los acompañará; nunca los dejará ni los abandonará". Deuteronomio 31:6

"Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa". Isaías 41:10

lunes, 11 de enero de 2010

Dios me ama

En esto consiste el amor:


no en que nosotros hayamos amado a Dios,sino en que él nos amó a nosotros,y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados…

Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. 1 Juan 4:10 y 19.

Un día se le preguntó a un anciano si amaba al Señor Jesús. Su respuesta fue: -Sí, le amo, pero puedo decirle algo aún mejor: ¡Es él quien me ama! La felicidad de ese hombre, después de la experiencia de toda una vida, era lo que constataba el apóstol Juan quien, para hablar de sí mismo en el evangelio que escribió, empleó varias veces la expresión: “el discípulo a quien Jesús amaba” (Juan 13:23; 19:26; 20:2; 21:7).

En los primeros tiempos que siguen a la conversión, a menudo un nuevo creyente está lleno de amor y de celo por su Salvador. Luego, al pasar el tiempo, puede ocurrir que la tibieza y la tristeza de no experimentar los mismos sentimientos se instalen en su corazón. A veces el creyente incluso llega a dudar de si se ha convertido realmente.

Si esto ocurre, volvamos a colocarnos al pie de la cruz de nuestro Señor Jesucristo. Admiremos la manera en que él nos amó. Cuando todavía éramos sus enemigos, él murió para darnos la vida eterna.

Meditemos más en la inmensa bondad de Dios para con nosotros. No busquemos la paz y la felicidad en nuestros sentimientos (¡que son tan variables!) sino en la certeza de que Dios nos ama con un amor eterno e inmutable.



Dios es Amor ¿Cómo define Dios el Amor?


La Biblia nos dice que “Dios es Amor” (1 Juan 4:8). ¿Pero cómo podemos siquiera comenzar a comprender esa verdad? Hay muchos pasajes en la Biblia que nos dan la definición de Dios del amor. El versículo mejor conocido es Juan 3:16: “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna”. Así pues, una manera en la que Dios define el amor es en el acto de entrega. Sin embargo, lo que Dios dio (o deberíamos decir, a “quien” Dios dio), no era simplemente un obsequio envuelto; Dios sacrificó a su hijo único para que nosotros, los que ponemos nuestra fe en su hijo, no pasemos la eternidad separados de él. Este es un amor asombroso, porque nosotros somos quienes escogemos estar separados de Dios por nuestro propio pecado, y aun así, es Dios quien enmienda esta separación por medio de su intenso sacrificio personal, y todo lo que tenemos que hacer es aceptar su obsequio.

“Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia” (Jeremías 31:3).